Enric Miralles. El dibujo de la Imaginación.

  1. Gilabert Sanz, Salvador
Supervised by:
  1. Ana Torres Barchino Director
  2. Ángela García Codoñer Director

Defence university: Universitat Politècnica de València

Fecha de defensa: 19 June 2015

Committee:
  1. Pilar Chías Navarro Chair
  2. Jorge Llopis Verdú Secretary
  3. Mario Docci Committee member

Type: Thesis

Abstract

Para poder entender el universo de Enric Miralles y su pensamiento proyectual, hay que partir de sus referencias e inspiraciones, de sus procesos de trabajo, sus dibujos y la trama que generó en las relaciones entre todos ellos. Esta tesis analiza las estrategias gráficas y su proceso de trabajo como forma de generar los proyectos, a través de los dibujos de análisis, de representación y de pensamiento, así como toda su documentación escrita. Poniendo especial interés en el momento incierto de la génesis de la obra, y cómo ésta se desarrolla hasta generar un universo arquitectónico propio. Estudiando las referencias artísticas, literarias y arquitectónicas que motivaron su manera de actuar ante las cosas, es posible entender ciertas convicciones y maneras de hacer de nuestro arquitecto. George Perec, Raymond Queneau, Federico García Lorca, Le Corbusier, Josep María Jujol, Marcel Duchamp, Paul Klee, David Hockney o Erik Satie, son algunos de sus principales referentes sobre los que fundamentó una manera de trabajar propia, personal y emocionante. A partir de ellos evolucionó su forma de ver las cosas y aproximarse a las ideas, generando un método de trabajo con la que creó su propia poesía en la arquitectura. Es inevitable entender que la evolución en su forma de dibujar, donde el pensamiento se transforma en lo real, afectó a su forma de proyectar y crear en sus diferentes etapas. Este proceso de creación, generaba una trama de relaciones entre los condicionantes de partida, el lugar, el programa, y su propio imaginario lleno de poesía y simbología. Procesaba toda esta información para crear las ideas que darían forma a las propuestas con un lenguaje evidentemente personal. El resultado viene pues, como consecuencia de este trabajo de elaboración, nunca como una idea impuesta, es por esto que las geometrías resultantes, de forma fragmentada y espacios dinámicos parecen casi imposibles de imaginar a priori. Éstas son el resultado de la superposición de capas y estratos de información que se elaboraban y trabajaban mediante unas herramientas de trabajo. Una de esas herramientas era el collage, que tiene la capacidad de integrar toda serie de información dispar. Esta manera de aproximarse a las cosas, generaba múltiples posibilidades y variantes, creadas sin restricciones. El proyecto ejecutado no era más que uno de esos estados intermedios que se materializaba de entre las múltiples opciones en un lugar y un tiempo concreto. En realidad estas arquitecturas, nunca se daban por acabadas y evolucionaban hacia otro lugar con otra propuesta. Es decir, nunca se partía de cero, el proceso iniciado en proyectos anteriores, se adaptaba a cada nuevo lugar y se combinaba con el nuevo tejido de información que le daban forma. Una vez la propuesta se materializaba en lo construido, este proceso continuaba evolucionando en el siguiente encargo y así sucesivamente. En efecto el verdadero proyecto de Enric Miralles fue uno sólo que enlazaba todas las propuestas a través de un hilo conductor.